Ahora se supone que estoy centrado en mis cosas.
Se supone que me cuido, que cuido también a los que me rodean, que dedico tiempo muchas cosas que dejé desatendidas...
Se supone que esto debería ser el inicio de una nueva vida más reconfortante.
Pero la verdad es que no estoy seguro de ello. Cada paso que doy en la vida todo se vuelve más complicado y la alegría y despreocupación de tiempos pasados parece que han dado paso precisamente a mundos más grises, cargados de obstáculos y trampas que frustran mi intento de sentirme a gusto de nuevo.
Es cuando ya cicatrizan mis heridas recientes que examino mi cuerpo y extrañamente hay veces que vuelven a escocerme heridas que hace ya mucho tiempo que cicatrizaron.
Hay músicas demasiado relacionadas con partes de mi memoria que un dia sepulté, capaces de levantar la losa que les puse encima para arañar y hacer sangrar de nuevo...
Ahora me toca vivir así, y a mi más bien esto me parece un entrevida... navegando sin rumbo fijo, una vez reparado mi barco, sin tener que esforzarme por sobrevivir.
Todo es demasiado extraño ahora: Llevo tanto tiempo siendo parte de un nosotros que parece que se me ha olvidado cómo ser yo.
Disculpen la caótica exposición de sentimientos, pero hoy no tengo fuerzas para ordenarlo todo antes de plasmarlo aquí.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario