sábado, 4 de diciembre de 2010


Tengo tres balas.

Una es para él. Otra es para ti.

Luego me pensaré si tengo fuerzas para continuar con todo.

lunes, 25 de octubre de 2010


Es simple, es sencillo: al final tendrás dos cartas en tu mano, para combinar con cinco cartas comunes, expuestas para todos en la mesa. El que tenga la mejor combinación entre sus cartas y las de la mesa gana, en caso que queden jugadores que no se hayan retirado por el camino, claro.

Dos cartas en tu mano, una ronda de apuestas.

Dos cartas en tu mano, tres en la mesa, una ronda de apuestas.

Dos cartas en tu mano, cuatro en la mesa, una ronda de apuestas.

Dos cartas en tu mano, cinco cartas en la mesa, y una última ronda de apuestas.

Es como todo en la vida: has de aprender a leer de los gestos de los demás la información que es sólo suya intuyendo qué cartas pueden tener, y valorarlas con respecto a las tuyas. ¿Crees de verdad que tu jugada es la mejor? Apuéstalo todo.

Como todo en esta vida... puede salir mal.

Pero siempre quedarán más partidas.

martes, 13 de julio de 2010

Atrás, lejos quedó la adolescencia: Etapa de sonrisas tontas, de decisiones infantiles, de indecisiones maduradas... o casi; de 'jiji', de 'jaja', y del nervio ante la conciencia primera de vivir en un mundo lleno de complicaciones e inseguridades.

Hoy todo es más reposado, aprendimos poco a poco, grano a grano a entender el nuevo idioma, a leer en los gestos, en las situaciones, a saber cuándo hay batalla y cuándo hay que retirarse y recoger los trastos; a degustar sonidos, ambientes, momentos, victorias... a paladear dolores, tensiones, hedores, derrotas...

Aun así, es divertido de vez en cuando recordar cómo fuimos y enfundarnos en la piel de la pubertad. No está mal un 'jiji' 'jaja' de vez en cuando.

jueves, 13 de mayo de 2010

Un barco está seguro en un puerto, pero un barco no es para eso.

lunes, 19 de abril de 2010

La ambulancia cantará para ti la misma canción de siempre:
La de las ilusiones rotas, la de las muñecas oxidadas.

Pero en realidad nada va a cambiar, y despertarás confusa y aturdida, con los ojos bañados en mil aguas, y al tiempo volverás a encontrar otra montaña de cartón piedra que intentar escalar, y perderás pie, y caerás de nuevo.

Y la ambulancia cantará para ti la misma canción de siempre.

miércoles, 31 de marzo de 2010


Poco a poco. Llenar la pecera. Caminos inciertos, caminos nuevos. Olor a sonrisas. Calidez analógica, venida de mundos digitales. Pequeñas ilusiones. Risas por escrito. Historias que no tienen pies, y aún menos cabeza; Ni lo pretenden: ellas se ven guapas así. Agua en la cara. Desdibujarme con la música. Eso siempre. Pero esta vez, lejos de las cornetas y tambores de penitencia propios de estos días, escucho alegres melodías que no prometen nada, pero levantan cejas y ensanchan pulmones.

Respirar hondo, que la brisa fresca es un bien escaso en estos días. Y que llene las velas, que la brújula marca un rumbo, aunque esté difuminado y no sepamos a dónde nos lleva. Y si cuando lleguemos está oscuro... pediremos algo de cenar.