
Tirando de reservas. Viviendo de recuerdos: Malviviendo.
Una persona necesita ilusiones. Necesita nuevos recuerdos para no gastar los viejos. Y yo a veces te recuerdo tanto que me da miedo gastarte, pero la distancia es ya insalvable y, en realidad, creo que hace ya mucho tiempo que dejé de querer saltar para salvarla.
Tu lado me reconforta... pero no sé si es sólo por comparación al vacío de mi propio lado.
¿Y si cuando sea viejo no me recuerda nadie?
[garabatos]
¿Y si cuando sea viejo no recuerdo a nadie?
¿Y qué más da? El mundo se va a enterar igual que si nunca hubiera existido. El único al que realmente le importa es a mi, y a veces no estoy seguro de ello.
Dicen que las cosas cambian cuando menos te lo esperas, pero yo ya no sé esperar menos.
Pasa día tras día, mal cumpliendo con mis obligaciones más o menos voluntariamente aceptadas, raptando el entretenimiento más inútil cada segundo de mi tiempo, hasta verme aquí tirado en la cama, esclavo de un impulso irrefrenable de escribir todo cuanto pase por mi cabeza, con miedo a que seque al final la poca tinta que le queda a este viejo bolígrafo, porque en ese momento mis pensamientos volverán a ser fútiles, presos de su fugacidad.
Muerte y sangre en mi propia habitación sería un título cojonudo.
Ven, lenta muerte del sueño, a llevarme de nuevo a pequeños refugios de imaginación, a esconderme de esta realidad gris, a encerrarme en mejores vidas para volver a ésta otra vez (cuando me despierte la mañana).

4 comentarios:
Creo que sabes que sí, que la recuerdas tanto porque comparas el lado vacío de la cama con la última vez que estuvo ocupado. Pero eso nos pasa a todos. Tendemos a refugiarnos en lo último que nos llenó (de vida, de aire, de aliento, o de lo que prefieras), pero eso no significa que la necesitas aún a tu lado.
Y, al igual que tú recuerdas (y recordarás) a determinadas personas que han pasado, pasan y pasarán por tu vida, a ti habrá ciertas personas que te recuerden.
Todo esto es demasiado extraño.
Sé que si me siento mal es porque un día estuve mejor; lo malo de todo esto es que quiero volver a remontar, pero no veo camino que me lleve a ello. Todo es árido y llano a mi alrededor y esta existencia plana es la peor de las situaciones. Siento cómo se me escapa cada segundo de mi vida sin llevarla a ningún sitio, matando los minutos y las horas con planes sin sentido...
Supongo que en el fondo nada de todo lo que he vivido tiene demasiado sentido.
Un beso, y gracias de nuevo. Espero poder tener algún día una conversación más dirécta contigo.
Soy un buzo, esto es la luna...
Dime buzo cuánto aguantas.
¿Sigue usted vivo, Capitán?
Publicar un comentario