martes, 15 de diciembre de 2009

La gran duda.


-Salir, frío, una copa, bailar sin ganas, hacer el ridículo, reírte de ello, fantasear con aquella, otra copa, más bailes, más risas, mareos, ir a mear, quedarte apoyado en la pared, pensar en tus cosas, venga, otra más, y más bailes, y más risas... y dan las 6, y vamos al Manolo, y más frío, y churros con chocolate, y volver a casa, y violar la nevera, un litro de agua, ibuprofeno y a dormir con la mañana mirándote desde la ventana.

-Quedarte en casa, guitarra, mantita y peli.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo pintas demasiado claro para ti.
Eso es que le das pocas opciones al mundo fuera de tu muelle.
Parafraseandote, aunque bajo mantas estés tranquilo y guarecido, sin mareas ni aventuras... un barco no es para eso, capitán.

Solo tienes que salir. Con mayúsculas. Y contracorriente.

PD. Quiero cosasquenomedejasdecir con esoaloquesabelanocilla U_U ya queda cada vez menos :)

Anónimo dijo...

Al final... igual a veces un barco sí que debe dormir en puerto y esperar un tiempo mejor. A veces el riesgo de zozobra no se debe asumir.

Capitán.