Es simple, es sencillo: al final tendrás dos cartas en tu mano, para combinar con cinco cartas comunes, expuestas para todos en la mesa. El que tenga la mejor combinación entre sus cartas y las de la mesa gana, en caso que queden jugadores que no se hayan retirado por el camino, claro.
Dos cartas en tu mano, una ronda de apuestas.
Dos cartas en tu mano, tres en la mesa, una ronda de apuestas.
Dos cartas en tu mano, cuatro en la mesa, una ronda de apuestas.
Dos cartas en tu mano, cinco cartas en la mesa, y una última ronda de apuestas.
Es como todo en la vida: has de aprender a leer de los gestos de los demás la información que es sólo suya intuyendo qué cartas pueden tener, y valorarlas con respecto a las tuyas. ¿Crees de verdad que tu jugada es la mejor? Apuéstalo todo.
Como todo en esta vida... puede salir mal.
Pero siempre quedarán más partidas.

8 comentarios:
Sobra decir que esto es una simplificación de un juego que tiene muchas más variantes... Pero creo que me vale para la metáfora.
mas vale apostar y perder que guardarte las cartas, así perderás igualmente, de la otra forma, apostándolo todo nunca se sabe.. si pierdes siempre tendrás la conciencia tranquila pues lo diste todo aunque a pesar de ello perdiste.
la metáfora sirve ;)
Hola... ente anónimo.
Estas participaciones extrañas me embaucan y me perturban a partes iguales.
¿y si te dijera que soy un ordenador programado para hacerte leer lo que realmente quieres leer, para provocar en ti bonitas y placenteras sensaciones?
lo importante no es lo que los demás opinen sino lo que tu piensas, lo que tu calculas, en el fondo.. lo que tu sientes.
No cuentes cartas, cuenta peces, ¿aun sigue esa pecera en el desbán? ya va siendo hora de que la llenes, al menos, de agua.
Si fueras un ordenador que me dijera lo que quiero leer... no te necesitaría. De hecho procuro decirme todos los días las cosas que necesito oir, y no las que me gustaría, y eso es algo que me ha costado lo mío conseguir.
Y bueno... en el fondo esto no deja de ser un escaparate, y supongo que las opiniones, buenas o malas, repercuten en ello.
Y desde luego, los comentarios de personas misteriosas sí que inquietan mucho... Y más si hablan de peceras que no recuerdo haber tenido. ¿Debo deducir de ahí que me conoces en persona y alguna vez hemos hablado de algo así?
"Poco a poco. Llenar la pecera.." (miercoles 31 de Marzo de 2010), tu mismo hablabas de la posibilidad de llenarla unos meses atrás.
Jajajaja
Bien por mí.
¿Ninguna pista sobre su identidad?
no. xD
tendrás que adivinarlo, eres listo e increiblemente intuitivo. Y no me trates de usted, el habla coloquial es mucho más entrañable y nos despoja de toda esta frialdad.
Publicar un comentario