lunes, 19 de enero de 2009


Volver a verle las orejas a la realidad.

A ver una realidad en la que no me gusta estar.

Ver una realidad que me asusta.

Una realidad que no puedo evitar.

Que no quiero evitar.

No tengo ganas de salir huyendo.

Tengo ganas de quedarme aquí tirado mientras me devora.

2 comentarios:

Charlotte Jensen dijo...

A pesar de dejar que sea la vida quien te coma (aunque, en realidad, nos come a todos cada día), has cambiado el color del blog.
No sé si es algo positivo porque, aunque siga en la tonalidad del anterior, es mucho más claro.

werisnei dijo...

En realidad en un principio obedecía a una comodidad en la lectura, que me he dado cuenta de que leer en blanco sobre negro es bastante incómodo.

Pero curiosamente justo hoy me encuentro con un subidón de endorfinas y serotonina que me tienen alegre después de una semana desastrosa.

Un beso y/o un abrazo.