
¿Quién soy?
Últimamente es una pregunta que me viene demasiado a la mente, y lo malo es que después de horas muertas reflexionando sobre ello no he llegado a ninguna conclusión.
Me doy cuenta de que con cada grupo de gente que me relaciono adopto un rol distinto, una máscara... quizás lo haga todo el mundo, incluso de manera mucho más acusada; de hecho pienso que soy una persona a la que externamente no se me notan esos cambios adaptativos, pero desde mi perspectiva todo es distinto.
Desde dentro cada vez que entro en un grupo que conozco bien me deformo de una forma grotesca, me transformo en aquel 'yo' que un día fue aceptado y valorado entre esa gente, y no sé si detrás de toda esa deformación sigo siendo yo mismo en realidad, o si es que soy muchas personas a la vez... o directamente no soy ninguna de ellas.
Y lo peor... lo peor viene cuando me encuentro a la vez en varios grupos. Mi mente se tensa ante la imposibilidad de adaptar dos roles simultáneamente, y acabo optando por la tranquilidad de alejarme de todo e intentar "ser".
Y en realidad no sé si lo consigo.

3 comentarios:
Es curioso que tengamos que definirnos según los demás. No eres tú, ni tu máscara nº3, es él y el otro, es la otredad, en suma, la causa de tus cambios o de tus "seres". Las máscaras son necesarias, quizás no exista una imagen demiurga sino una diversidad de ellas, que se adaptan a las circunstancias del momento. Es ni más ni menos un síntoma de supervivencia. Nos olvidamos a veces que también somos animales. Y me olvido del pasado remoto.
Es importante el equilibrio de los pronombres y ser todos siempre al mismo nivel. Pero eso siempre, siempre ser. Ya está.
Ah, se me olvidó comentarte algo más, pequeño pero curioso, y es que en latín, "persona" significa máscara. ¿Ahora qué?
Estos latinos eran gente sabia, sin duda.
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